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Blogs, democratizacion de la comunicacion

Blogs, democratizacion de la comunicacion

A proposito del avance incontenible de los blogs como herramientas de comunicacion me parecio pertinente poner el articulo de Juan Varela, "El periodismo como arte democratico", aqui lo tenemos:

Weblogs, blogs, bitácoras. Es la palabra de moda y el mayor ejemplo del asalto ciudadano a la información y a los medios. Veinte millones de estas páginas personales fáciles de editar, cronológicamente ordenadas, con multitud de enlaces y terriblemente interactivas pueblan la Red Mundial Viva, la etiqueta con la que se agrupa el nuevo carácter de internet: una gran conversación. Unas hacen periodismo, otras no. Muchas son combativas y airadas, otras son militantes de mil causas. Sus autores se embanderan, toman posición, apelan a quienes los escuchan.

¿Qué tiene esto que ver con el periodismo?

Medios y periodistas han sido las primeras víctimas o los grandes beneficiados de la aparición del Periodismo 3.0 o periodismo ciudadano. «Si los grandes medios no cambian, morirán», dice Bill Kovach, presidente del Proyecto para la Excelencia Periodística de la Universidad de Harvard y autor de libros influyentes, «pero también cambiarán los blogueros, los que quieran retener influencia tendrán que ser más competentes en producir información factual, no sólo meros argumentos emocionales».

Periodistas y medios han tenido que adaptarse. Los medios sociales son conspicuos vigilantes del espacio público y de los mensajes formales, son los vigilantes de los medios. Persiguen la actuación de periodistas y poderes en demanda de transparencia y rastrean errores y tergiversaciones en busca de su propia necesidad de ser.

Revolución. Los informadores tienen dos opciones: aceptar una muerte anunciada o aprovechar este tsunami de pasión comunicativa para hacer su propia revolución. De contenidos, de estilo, en los instrumentos pero, sobre todo, en su relación con los lectores.

Algunos, como ABC, están experimentando con el formato. Otros siguen apegados a la narrativa formal y marcan distancia con el lector hasta quedarse solos.

«Mis lectores saben más que yo». La frase es de Dan Gillmor, periodista y uno de los pioneros. Es verdad, como también que es inútil seguir concibiendo la información como una conferencia, unidireccional, autoritaria.

Política 3.0. ¿Qué ha ocurrido? Simplemente, la era de la mediación se ha acabado. Los ciudadanos quieren hablar de tú a tú con los que los informan. Y demandan lo mismo a los poderes y a las instituciones. El Periodismo 3.0 es activista, busca la complicidad y la movilización, es un movimiento radicalmente democrático inseparable de la llamada Política 3.0, definida como el sistema operativo de la globalización. Es la política de la sociedad red, donde las comunidades virtuales se erigen en filtro social, político y de conocimiento. Me fío de mis iguales, no de los poderes, institucionales o fácticos. La autoridad se gana en la comunidad gracias a la confianza interpersonal. Hasta ahora los medios marcaban la agenda: nosotros decimos qué es noticia. En el nuevo ecosistema se devuelve el poder a la conversación, sus participantes determinan qué es noticia y el propio discurrir del diálogo, a través de los comentarios y el hipertexto, conduce a otras informaciones y puntos de vista con un dinamismo vírico.

Es la economía de la atención. El control de los mensajes es del público y ya no es la calidad del emisor, ni su cercanía a las fuentes, ni sus destrezas profesionales, ni su reputación lo importante. Ahora lo decisivo es lo que dices, no quién eres, para luego mostrar lo suficiente de ti como para inspirar confianza.

El Periodismo 3.0 es el tercer estadio del ciberperiodismo. El primero volcaba los contenidos tradicionales en la Red, el segundo es la crea-ción de contenido para internet y el tercero es la socialización de la información. «El periodismo es una conversación», sentenció Gillmor, interpersonal y capaz de llegar a todos en el ciberespacio. Y es la comunidad quien la controla, no el autor.

Fuego en los «blogs». Por eso los medios sociales son tan sorprendentes para los periodistas. Años de aprendizaje teórico y práctico por los suelos. Fuera neutralidad, adiós a la distancia, nada de refugiarse en el paraíso helado del estilo objetivo. La blogosfera arde y en esa fiebre los mensajes se difunden y reproducen. Los redactores aprenden la lección olvidada que los fotógrafos saben desde Cartier Bresson: hay que acercarse y empaparse de realidad. Si la información no es suficientemente buena es que no estás suficientemente cerca.

La emoción de reencontrar la voz humana anima la blogosfera y conduce al periodismo a la mayor crisis de la objetividad y de su propia identidad desde que Walter Lippmann fijara los elementos del periodismo clásico. Los blogs son radicalmente personales, apasionados, libres. «Los blogs hacen que la voz objetiva del periodismo suene anacrónica y artificial», David Weinberger, gurú de internet y coautor del Cluetrain Manifesto, el de «los mercados son conversaciones», pone el dedo en la llaga: cuando se puede establecer una conversación de muchos a muchos sin limitaciones, la gente quiere oír a otras personas.

Son la mayor revolución democrática del periodismo moderno y lo convierten en un arte democrático, el sueño de Walt Whitman, de Thomas Paine, del periodismo cívico. La vuelta a la comunidad social y política esencial a través de la comunicación.

Los blogs y los medios sociales han alterado radicalmente el periodismo y los medios. Del paradigma de la comunicación de masas se ha vuelto a la comunicación interpersonal, como la que soñaban teóricos de la democracia participativa como John Dewey o Jurgen Habermas.

Gracias a los instrumentos digitales de la sociedad de la información y a los medios sociales se crea esa comunidad anhelada por Dewey o esa opinión pública ilustrada del alemán: aparecen las comunidades virtuales y se agrupan alrededor de superusuarios, líderes digitales que marcan tendencias, enfocan la atención hacia informaciones, servicios o productos y constituyen una nueva fuerza política y social formada en los aledaños del sistema.

Periodismo 3.0, ciudadano, participativo o de contenido abierto. Bienvenidos a la hoguera revolucionaria donde el periodismo arde.

http://periodistas21.eapuntes.com/index.php/El_periodismo_como_arte_democr%E1tico

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